Y SE ABRIERON LAS GRANDES ALAMEDAS
Por Ricardo Pulgar

Pero ese olor a libertad fue reemplazado por otra forma de prisión, muy al estilo cárcel europea, de esas que parecen ciudades donde puedes caminar kilómetros sin darte cuenta que estas efectivamente preso. Chile se puso al día. Mc Donalds, Malls, Yoga, amistad en polvo, tarjetas de consumo y la común forma de confundir solidaridad con beneficencia, algunos le llaman Teletón.
Es que a veces es tanto lo que pasa en nuestro alrededor y tan poco que nos informamos por estar absortos en la cotidiana competencia de ser el mejor al precio que sea, vendernos y vendernos mal, ponernos en oferta, adular al jefe, al profesor, a la señora o al marido y ser parte de la cadena maquiavélica de adoración al rey para quedarse después con el reino. Chile, que país, si no nos quieren ni nuestros hermanos. Somos el invitado de piedra, el que no hace convenios comerciales con los que nos rodean pero nos arrodillamos frente al rey de España y lo encontramos “tan choro” cuando le dice a Chávez “¿por qué no te callas?. Hasta suspiro sacó esa frasesita.
Chile país de contraste, si pues, de harto contraste. De un 100% de la población país el 2% mantiene el 55% del producto interno bruto ¿y el resto?…simple, se chupa el dedo. En el norte, las mineras (que no pagan royalty) contaminan a diestra y siniestra el agua de todos, y nadie, absolutamente nadie dice nada…nos calman aspirinicamente con propaganda entre noticiarios en que sale el gerente regalando “cositas” a algún centro de madres para que digamos “Uy, que son buenos estos señores de Collahuasi”, lo mismo en el sur con las hidroeléctricas y su devastación que incluye al vilipendiado pueblo mapuche. Acá se muere un carabinero y es mártir, si muere un universitario, entonces era un vándalo.
Y usted podría decir ¿Y no existe algo bueno?, y le digo que NO. Todo en este país se volvió a la forma y estilo del más vulgar operador político post dictadura, en Chile no se da puntada sin hilo. No existe más acceso a la educación si no es para ordenar la mano de obra, abrir más centros técnicos e institutos para calificar la mano de obra. Ya lo decía Humberto Giannini en The Clinic, “La educación en Chile cambiará el día que se deje de pensar en una educación para el trabajo, así y solo así el joven entenderá las ideas a su alrededor y podrá discernir en ellas, sea cual sea su procedencia”. Bien Giannini.
¿Quiere Píldora del día después?, malas noticias, la Alianza por Chile (y por la abstinencia casi papal) se le ocurrió la gran idea de dejar a un tribunal constitucional decidir por nuestras mujeres bellas y chilenas si pueden o no tomar la famosa píldora. Creo que el hecho que sea abortiva o no, es una visión que termina topándose no con lo científico sino con lo religioso, y dado que Chile es un país con libertad de credo, nadie puede decir que lo bueno para algunos es lo bueno para todos, y si tenemos una presidenta o un juez, ella o él deberá tomar la mejor decisión para “todos los chilenos” y no solo para una minoría. Al margen de todo es que la píldora actualmente solo está restringida para la población que es parte de los tres últimos quintiles y no para los sectores más acomodados, ¿Qué quieren proteger a los pobres?, pamplinas, las niñas acudirán a la técnica de antaño donde una partera hará el raspaje maldito, con la posibilidad de matar no solo al nonato sino también a la muchacha.
Este es Chilito, y como dice la canción “si vas para chile te pido viajero” que te devuelvas por que las cosas no andan para nada bien, y para dejarle una sensación más mala que el concho del té, le digo que tenemos para unos 30 años más…sí, 30 años.
Ahora entiendo cuando un amigo me decía, “yo solo creo en el poder curativo de Las Crisis”…razón tenía mi colega.
























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